La exención en el IRPF por rendimientos obtenidos por trabajos realizados en el extranjero es una ventaja fiscal pensada para incentivar la movilidad laboral de los residentes en España. Esta ayuda busca reducir la carga fiscal para aquellos que, sin dejar España, trabajan temporalmente fuera del país.
Para poder beneficiarse de esta exención, que se regula en los artículos 7.p) de la Ley del IRPF (LIRPF) y 6 del Reglamento del IRPF (RIRPF), hay que cumplir los siguientes requisitos:
- Relación Laboral: Los trabajos tienen que ser para una empresa que no esté en España o un establecimiento situado en el extranjero. También se tiene que demostrar que el trabajo se ha echao fuera del territorio español.
- Impuesto Similar: En el país donde se realicen los trabajos, tiene que aplicarse un impuesto parecido al IRPF, y no puede ser un país considerado paraíso fiscal. Esto se puede comprobar si hay un convenio entre España y el país para evitar la doble imposición.
- Importe Máximo: La exención tiene un límite de 60.100 euros al año. Para calcular el importe exento, hay que tener en cuenta los días que el trabajador ha estado en el extranjero y las retribuciones específicas por los servicios realizados.
Además, es importante saber que esta exención no se aplica a todos los rendimientos laborales, puesto que solo afecta aquellos que provienen de una relación laboral formal. También hay que recordar que la exención no es compatible con el régimen de excesos excluidos de tributación, pero los trabajadores pueden optar por el régimen de excesos en vez de esta exención.