La igualdad de oportunidades en el mundo empresarial ha avanzado de forma significativa durante los últimos años. Cada vez hay más mujeres ocupando puestos de responsabilidad, liderando organizaciones e impulsando proyectos empresariales. Aun así, los datos evidencian que todavía queda camino por recorrer para alcanzar una igualdad real.
Esta fue una de las principales reflexiones compartidas durante el último encuentro de FEM DEO (Fem Dona Empresa Osona), una iniciativa impulsada por el Consell Empresarial d’Osona, la Cámara de Comercio de Barcelona en Osona y Creacció, en la que Consultoria Bosch participó como empresa patrocinadora. La sesión sirvió para reforzar la comunidad de mujeres directivas y empresarias del territorio, compartir los avances del proyecto y definir nuevas líneas de trabajo para seguir promoviendo el liderazgo femenino y la igualdad de oportunidades dentro de las organizaciones, siempre desde un modelo en clave F.
Más allá del acto, la jornada puso sobre la mesa una realidad que sigue interpelando al conjunto del tejido empresarial: las empresas no pueden permitirse desaprovechar talento. Y, a pesar de los avances, todavía existen diferencias que condicionan las oportunidades profesionales de muchas mujeres.
La última radiografía publicada por el Observatorio Socioeconómico de Osona muestra que todavía existen diferencias importantes entre hombres y mujeres en el ámbito laboral.
La tasa de ocupación femenina es del 67,6%, mientras que la de los hombres alcanza el 74,3%, una diferencia de casi siete puntos porcentuales.
También es significativa la diferencia en la jornada laboral. El 23,6% de las mujeres trabajan a tiempo parcial, más del doble que los hombres, que se sitúan en un 11,3%. Esta realidad suele estar relacionada con una mayor dedicación a las tareas de cuidado y conciliación, pero también tiene consecuencias directas sobre la carrera profesional, las oportunidades de promoción y las futuras pensiones.
Paradójicamente, esta situación convive con un elevado nivel formativo. Según los mismos datos, en Osona hay aproximadamente un 33% más de mujeres con estudios universitarios que hombres, una realidad que pone de manifiesto que el talento existe, pero que todavía no siempre se traduce en una presencia equivalente en los espacios de decisión o en determinados sectores económicos.
Otro de los aspectos que continúa marcando el mercado laboral es la segregación ocupacional por género.
Tal y como recoge un análisis publicado recientemente por El 9 Nou, todavía existen profesiones claramente masculinizadas —especialmente en los ámbitos industriales, técnicos, de mantenimiento o vinculados a la construcción—, mientras que otros sectores, como los servicios a las personas, la educación, la atención sanitaria o determinadas funciones administrativas, siguen estando ocupados mayoritariamente por mujeres.
Esta distribución no solo condiciona las oportunidades laborales, sino que también dificulta la captación de talento en sectores que necesitan incorporar nuevos profesionales y limita las vocaciones desde las primeras etapas educativas.
Por ello, uno de los grandes retos no es únicamente incrementar la presencia femenina en cargos directivos, sino también seguir rompiendo estereotipos para que cualquier persona pueda desarrollar su trayectoria profesional sin que el género condicione sus oportunidades.
Durante el encuentro también se puso en valor que la igualdad no depende únicamente de las políticas corporativas, sino también de la cultura de las organizaciones. Generar entornos donde las personas puedan desarrollarse en función de su talento, facilitar la conciliación, disponer de referentes femeninos en posiciones de liderazgo y eliminar los estereotipos que todavía condicionan muchas decisiones profesionales son algunos de los retos que siguen marcando la agenda de muchas empresas.
En Consultoria Bosch compartimos esta visión. Nuestro equipo está formado mayoritariamente por mujeres que, cada día, aportan conocimiento, experiencia, rigor y cercanía en el acompañamiento a empresas y personas. Por eso creemos que iniciativas como FEM DEO son mucho más que una jornada de networking: son espacios que permiten compartir experiencias, generar referentes e impulsar una transformación que beneficia al conjunto del tejido empresarial.