El nuevo Plan Anual de Control Tributario y Aduanero de 2025 publicado por la Agencia Tributaria, apuesta por un modelo proactivo, predictivo y digitalizado en la lucha contra el fraude fiscal. A través de la inteligencia artificial y el análisis masivo de datos, el plan refuerza la detección de conductas fiscales sospechosas tanto en particulares como en empresas.
- Una de las grandes novedades de este año es la voluntad de identificar personas físicas con signos externos de riqueza —como vehículos de alta gama, propiedades lujosas, viajes frecuentes— que no se correspondan con los ingresos declarados. Para ello, Hacienda utilizará fuentes abiertas, redes sociales y bases de datos patrimoniales para detectar incoherencias y perfiles de riesgo.
- El plan también señala a las sociedades sin actividad real que se usan como herramientas para canalizar ingresos personales o deducir gastos particulares. El objetivo es limitar el uso indebido de figuras societarias opacas y objetos sociales ficticios, especialmente en actividades profesionales de alto valor añadido.
- Se intensifica el control sobre aquellos contribuyentes que declaran residir en el extranjero pero mantienen vínculos personales, familiares o económicos con España. Se verificará el cumplimiento de los requisitos para cambiar de residencia fiscal y el uso de estructuras empresariales internacionales para minimizar impuestos.
- Hacienda quiere poner orden en los sistemas de pago alternativos:
- Bizum y efectivo: se controlará el uso intensivo para identificar operaciones no declaradas.
- Criptomonedas: se refuerza la exigencia informativa y el seguimiento de movimientos con criptoactivos, tanto en plataformas españolas como extranjeras.
- Gran empresa y planificación fiscal agresiva: las grandes corporaciones seguirán bajo vigilancia. Atención especial a: Operaciones de reestructuración complejas, Operaciones vinculadas o internacionales y Estrategias de planificación fiscal agresiva y uso de paraísos fiscales.