Con la entrada en vigor del nuevo sistema de cotización por rendimientos reales el enero de 2023, las bases de cotización de los autónomos están vinculadas a los ingresos netos anuales. Este modelo permite adaptar las cuotas a la realidad económica de cada profesional.
Aun así, hay novedades para el año 2025 que es importante tener en cuenta.
A partir del 1 de enero de 2025, se incrementan las bases mínimas de cotización en casi todos los tramos, especialmente para rendimientos superiores a los 1.700 € mensuales. Aunque tus ingresos no hayan cambiado respecto al año anterior, es posible que tu base de cotización tenga que subir automáticamente en función del nuevo tramo asignado.
Los autónomos pueden solicitar una modificación de la base de cotización hasta 6 veces el año, dentro de las ventanas establecidas por la TGSS. Esta comunicación puede ser:
Hacerlo ahora puede evitar ajustes significativos cuando se presenta la declaración de renta el 2026, y así repartir mejor el importe de la cuota mensual durante el año.
Si no se actualiza la base manualmente, la TGSS aplicará la regularización automática cuando corresponda, sin recargos ni intereses, pero el pago se hará en bloque.
Por este motivo, se recomienda revisar si el tramo actual se ajusta a los ingresos previstos para este 2025 y, si hace falta, solicitar el ajuste de la base de cotización antes de que acabe el periodo vigente.
Si tienes dudas, consúltanos para valorar tu situación económica actual, identificar el tramo de cotización más adecuado y tramitar la comunicación de la nueva base a la TGSS.
A continuación te listamos una serie de preguntas y respuestas que pueden ayudar a resolver tus dudas: