La factura electrónica obligatoria entre empresas y profesionales ya tiene calendario definitivo. A partir del 1 de octubre de 2026 comenzará la cuenta atrás para su aplicación, con un despliegue progresivo que afectará primero a las grandes empresas y, posteriormente, a pymes y autónomos. Como ya se había anunciado, se trata de un cambio estructural en la forma de facturar en España y obligará a utilizar formatos electrónicos estructurados en todas las operaciones B2B.
El sistema mantiene un calendario escalonado en función del volumen de facturación, con el objetivo de facilitar la adaptación del tejido empresarial:
Esta nueva normativa se traduce en una transformación del sistema de facturación, basada principalmente en:
Esto permitirá mejorar la transparencia y reducir la morosidad empresarial, uno de los principales objetivos de la reforma.
El sistema permitirá trabajar con:
Además, la factura electrónica se integra dentro de un proceso más amplio de digitalización fiscal, junto con sistemas como VeriFactu, que refuerzan el control sobre la facturación:
