Una reciente sentencia del Tribunal Supremo ha aclarado cómo deben interpretarse las infracciones salariales según la normativa vigente. Esta decisión establece criterios para diferenciar cuándo una empresa incurre en una infracción grave y cuándo puede considerarse muy grave, especialmente en relación con los pagos por debajo de lo previsto en el convenio colectivo.
La clave no radica únicamente en la existencia de una diferencia salarial, sino en si se trata de impagos totales, reiterados o con una afectación grave al derecho a percibir el salario.
Aunque estas diferencias no eximen de sanción, sí pueden conllevar consecuencias muy distintas en términos de gravedad y cuantía de la multa.
Recomendaciones para evitar riesgos laborales
- Auditorías salariales periódicas: Comprobar que las retribuciones aplicadas cumplen los convenios colectivos y la normativa laboral vigente. Esto incluye complementos, horas extra, festivos y categorías profesionales.
- Documentación y trazabilidad: Mantener un registro claro y actualizado de nóminas, contratos y justificantes salariales para garantizar transparencia y defensa ante posibles inspecciones o reclamaciones.
- Comunicación interna clara: Informar a las personas trabajadoras sobre cualquier modificación retributiva y asegurar que entienden el desglose de sus nóminas. Esto ayuda a prevenir conflictos y malentendidos.
- Formación en cumplimiento normativo: El personal de Recursos Humanos debe estar capacitado para identificar riesgos laborales y salariales, y actuar con rapidez ante cualquier incidencia.
- Revisión de contrataciones masivas: Especialmente en sectores con alta temporalidad o contratación por campañas, es necesario revisar que no se generen patrones sistemáticos de incumplimiento.