El Consejo de Ministros ha dado luz verde, tras dos años de trabajo, al Anteproyecto de Ley que configura el futuro Estatuto de las personas en formación práctica no laboral, la normativa destinada a redefinir el régimen de las tradicionalmente llamadas prácticas o becarios. El cambio terminológico pretende superar la connotación negativa adquirida con el paso de los años y situar en el centro los derechos y la protección de las personas en etapa formativa.
A pesar de la aprobación del anteproyecto, es imprescindible recordar que todavía no está publicado en el BOE ni ha entrado en vigor, y que su tramitación parlamentaria se prevé compleja.
El texto propuesto incluye la formación práctica vinculada a:
Según el anteproyecto, las organizaciones deberán velar por que:
El texto introduce diversas garantías para las personas en formación, entre las que destacan:
Además, se prevé la creación de una Comisión de Seguimiento de la formación práctica dentro de la empresa.
La Inspección de Trabajo podrá acceder a toda la documentación asociada a estas prácticas, y su plan anual incluirá actuaciones específicas para verificar el cumplimiento de la nueva normativa.