La Agencia Tributaria ha ajustado de nuevo al 5% el porcentaje de los gastos de difícil justificación que los autónomos pueden deducir en su declaración del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). Este ajuste se ha producido después de un incremento temporal hasta el 7% establecido por los Presupuestos Generales del Estado de 2023.
Este cambio implica que los autónomos, especialmente aquellos que tributan en régimen de estimación directa simplificada, verán reducido el pequeño ahorro fiscal que suponía aplicar el porcentaje más alto de gastos de difícil justificación. Por ejemplo, un autónomo con ingresos anuales de 45.150 euros y gastos de 30.580 euros experimentaría una pérdida de aproximadamente 70 euros en el ahorro fiscal anual, comparando el 5% y el 7% en gastos de difícil justificación.
La reducción del 5% en los gastos de difícil justificación implica un ajustamiento fiscal significativo para los autónomos, disminuyendo el beneficio deductible que podían aplicar. Esto es especialmente notable para los autónomos en estimación directa simplificada, que ven limitada su capacidad para deducir los costes operativos. A pesar de las críticas sobre la desactualización del límite máximo de 2.000 euros, la normativa actual mantiene esta restricción.
Se recomienda a los autónomos revisar sus registros contables y prepararse para las implicaciones de este cambio en sus futuras declaraciones de renta. Si necesitas asesoramiento personalizado sobre esta cuestión u otros temas fiscales relevantes, no dudes en contactar con nosotros.